Captura de la ventana de carga de Zend Studio for Eclipse Bueno. En realidad no. Lo que quiero decir es que se acaba el tiempo para probar Zend Studio for Eclipse, puesto que pasado cierto tiempo (30 días) el programa necesitará de su correspondiente licencia, o dejará de funcionar, me temo.

Lo cierto es que el programa "para pruebas" funciona perfectamente y no es en absoluto molesto, lo que quiere decir que puedes usar Zend Studio sin preocuparte de limitaciones o ventanas molestas como te muestran otros programas que te incitan así a que adquieras una de sus licencias.

Ahora bien, además de las primeras impresiones con Zend Studio, por lo demás positivas, ¿qué me queda de Zend Studio for PHP? ¿Realmente merecería la pena pagar los 300 dólares de su licencia? ¿Tiene algo (que yo use) que no me pueda ofrecer Eclipse PDT?

Realmente creo que no, que no merece la pena pagar la licencia de Zend Studio, que, comparándolo con Eclipse PDT, poco es lo que puede ofrecerme Zend Studio, que me quedo con Eclipse PDT + Aptana, vamos, que me ahorro los 300 dólares, y que me alegro, porque tampoco es que me sobre el dinero. Al contrario.

El asunto es curioso. Porque, lo que le falta a Eclipse PDT, que me ofrece Zend Studio for PHP, ¡lo incluye Easy Eclipse! Y tiene que haber alguna manera de poder incorporar a Eclipse PDT la característica a la que me estoy refiriendo, que en Easy Eclipse se incorpora, y también en Zend Studio, con la diferencia de que Easy Eclipse también es un entorno gratuito, como Eclipse PDT.

¿De qué característica estoy hablando? Del reconocimiento de errores. Ciertos errores que pasan por alto: variables que se declaran y definen pero que no se utilizan; etiquetas HTML que no tiene su correspondiente "cierre"; cosas así, que ciertamente se agradece que el propio entorno de desarrollo te advierta.

Pero, como digo, me quede al final con Easy Eclipse, o sea con Eclipse PDT + Aptana, lo que tengo claro es que no me quedo con Zend Studio for PHP. Por lo demás un entorno de desarrollo por el que pagaría si tuviera que pagar por alguno, que los hay, que no querría ni regalado, que también los hay.