Pues eso, que si estás preparado para los 50 Megas, ya hay quien está dispuesto a cobrártelos. Efectivamente, ONO está promocionando los 50 MB que próximamente comenzarían a ofrecer (no se sabe a qué precio) en Madrid, capital del reino de España. Ya sabes. Claro, con conexiones a Internet de esta velocidad, comienzan a cobrar sentidos sitios web como HD-Spain, y no es que yo sea un hombre desactualizado, como pensaba, sino que lo que soy es más bien pobre. No diré pobre del todo, por un prurito de vergüenza ajena, pero, más bien pobre, desde luego no alguien capaz de comenzar a pagar veinte o treinta euros más al mes por los 50 MB que ONO prepara.
Pero qué estoy diciendo. Estas cosas no se dicen, hombre, por el espagueti volador, aquí lo que toca y pega es estar contentos, mirar adelante (si puede ser sin volver la vista atrás así nos estén dando... palmaditas en la espalda) y siempre, siempre, siempre, olvidarse de todo, todo, todo lo demás. Porque, como dice el diccionario, lo demás está de sobra. Y lo que está de sobra como si no estuviera. Y estamos en crisis, amigos. Afortunadamente, el ser más bien pobre y por tanto la imposibilidad de que me creyese lo contrario me tienen sin ataduras, sin deberes, más allá de hacer lo que se me ponga mañana por la mañana, o empezando por esta tarde, que hasta ahí puedo elegir, aunque más bien fuera de todo el tinglado montado y bien montado.
Pero hay gente que lo va a pasar mal, o puede comenzar a pasarlo mucho peor, desde luego, que cuando han creído que todo el monte era orégano, que todo esto era jauja, y sobre todo cuando iban inopinadamente más allá de sus meras posibilidades reales. ¡Ah, la realidad! El ser humano no conoce lo que es la realidad: se la inventa, para bien o para mal, se inventa su propia realidad. De ahí que se pueda decir de alguien que "abrió los ojos", no como quien los hubiera llevado tapados en un momento dado, sino como quien no estaba viendo la realidad que otros veían de lejos, y prefería, quién sabe si sabiamente, engañarse a sí mismo, aceptar una mentira como la mayor de las verdades inmutables. Estas cosas pasan en la Vida Real (TM).
Hay una frase de Noam Chomsky, o una cita, o un pensamiento, creo que lo he leído en alguno de sus libros, que dice algo así como que él lo único que quiere es poder comerse un plato de lentejas sin que se le ponga la cara colorada, sin sentir vergüenza, vaya. Y es que es cierto: hay que estar ciego, mirando para otro lado, feliz, o gilipollas, para comerse un plato de lentejas sin sentir vergüenza. También es posible vivir en otra realidad, en una quinta o sexta dimensión, ya saben, hay otros mundos, pero están todos en este, en fin, creo que el profesor Chomsky tiene razón sólo a medias: pues de la misma manera que él siente vergüenza al comerse cada día su plato de lentejas, otros no tienen ni saben de eso y les va muy bien y son felices.
Pero creo que me estoy liando de mala manera, y liándote a ti, por cierto, de paso. Y no era mi intención. Leyendo la promoción de ONO sobre sus próximos 50 MB, a uno le queda la sensación de que podría contratar la conexión durante un par de meses, tiempo suficiente para descargarse todo. Todas la música, las películas, los libros, que no va a tener tiempo de escuchar, ver ni leer en todo lo que dure su vida. Igual va siendo hora de pensar en dejar a nuestros allegados un patrimonio de bits, puesto que acaso otra cosa no podamos dejarles. Que disfruten ellos de lo que nosotros no hemos podido. En lo que a mí respecta, no pienso moverme de mis 6 MB, virgencita, etc., qué queréis que os diga. Y todavía creo que soy un tipo con suerte. O no.
Ejem, vía BandaAncha.eu.
Porque de tontos no tienen un pelo, y deben tener esto tan pensado y estudiado como todo lo demás, esta gente de ONO sabe lo impotente que puede llegar a sentirse un usuario en el momento en que se encuentre con problemas con su conexión.
Parece que no podré, aunque acaso quisiera, acogerme a la oferta de
Lo cierto es que la conexión a Internet no es barata, precisamente. Y eso que, por poco o mucho que descargue, es más el uso que le doy a Internet: prácticamente pasar tu tiempo de sitio en sitio web, cuando no estoy escribiendo una entrada en el weblog, o trabajando en alguna otra cosa, siempre con el ordenador.
Si eres cliente de

