No me gustan los finales felices en las películas, porque, me dejan la sensación de que acaban de tratar de venderme, una vez más, una moto veloz, posmoderna, laica y ecológica, pero moto, al fin y al cabo. Debe ser por eso por lo que he visto ya dos o tres veces la película Dr. Strangelove, de Stanley Kubrick, porque, ¿puede imaginarse un final más dramático que el de esta película? Piensa que se trata de la destrucción del mundo, al menos tal y como lo conocemos, y ya me dirás si es posible un final menos feliz que eso. ¿No crees?
Sin perder el tono de la comedia que es, Dr. Strangelove, plantea una serie de cuestiones que no sé si ya están donde llegaron a estar, si no nos han venido otra moto más a todos. A partir de un general de los Estados Unidos que se vuelve loco, se desencadena una guerra sin sentido (que ni es guerra ni es nada) que va a provocar la puesta en marcha de un mecanismo de destrucción planetaria, bautizado como El Juicio Final. La película engancha desde un principio, y se mete de lleno en una situación crítica que va subiendo un punto cada vez hasta llegar al final. A un final nada feliz, por supuesto, pero con sentido del humor, que nunca habría de perderse.
Tiene uno la sensación luego de pensar un rato sobre la película de que esta acaso durase más en un principio. Ya sabes que hay películas que se cortan, de ahí las versiones posteriores "sin cortes", "montaje del director", "uncensored"... etc. Pues uno tiene la sensación de que Dr. Strangelove duraba más en principio, o bien se engaña uno, puesto que quisiera que la película, efectivamente. Esto tal vez ocurre por el ritmo vertiginoso, hasta cierto punto, que hace que la película pase muy rápido ante nuestros ojos: el tiempo vuela, aunque no lleguemos a percibirlo en el momento. Y yo no sé si esto es bueno o no dicho de una película.
Creo que es bueno, pues, por lo pronto, anima a verla en otra ocasión, a estar dispuesto a repetir. Cuando una película se hace lenta y pesada, es pensar en lo excusado que la querremos ver de nuevo. Pero Dr. Strangelove no es de esas películas lentas y pesadas, sino todo lo contrario. Es una obra maestra del nunca como se debe alabado director de cine Stanley Kubrick. Y tratando un tema la película que se supone pasó hace muchos años, no deja de mantener un deje de verdad ocultada por los medios de desinformación masiva. O por la estúpida e ingenua ceguera personal de todos, que todo puede ser.
Así es que se supone que el tema de la película está lejos en el tiempo, y desavisados podrían pensar que Dr. Strangelove ha perdido su vigencia, su tiempo, parte de su esencia. Y así sería, pues no es raro que una película pase de moda, por decirlo así. Pero intento explicar que al ver Dr. Strangelove uno tiene la sensación de que lo que cuenta está ahí presente aún, sólo que tapado, ocultado, retrasado, invisible a los ojos que prefieren divertirse en otras cosas. Es sólo una sensación personal, y no me extrañaría estar equivocado, porque, al fin y al cabo me equivoco más que acierto.
En fin, quería comentar en esta entrada que he vuelto a ver Dr. Strangelove, en versión original, igual con cierta esperanza (sin duda como todas las esperanzas ingenua) de que tal vez no supieras aún de este cuento, en el mejor de los sentidos de la palabra cuento, de Stanley Kubrick, y acaso te animaras a buscarla por Internet (que seguro que la encuentras) y a verla tranquilamente este fin de semana. Y ya está bien.
Ayer tuve la suerte de ver la película
Esta noche también voy a disfrutar, si nada lo estropea, de buen cine, del que hizo
Aunque ya la he visto una vez, creo que no la presté acaso la necesaria atención. Me refiero a la película
Estoy
Si te gusta el cine de 
