Pero, hombre, no sé qué me pasa. Yo debería estar ahora escribiendo que Google Application Engine ha sido "abierto al público" en general, ciudadanos de Cuba aparte. O que el Madrid este año no ha sido campeón de Europa, ¿no? Algo consustancial a los tiempos que corren. ¡Hay que alimentar a Google! Algo hay que hacer, que se nos vea inquietos, no parados, que es lo contrario de trabajar, como todo el mundo sabe.

Yo debería estar haciendo algo, pero, no sé el qué. Y es un problema. ¡Ponte en mi lugar! Y no es que me aburra. De hecho ahí ando, Gesbit para arriba, Gesbit para abajo. Gesbit esto, Gesbit lo otro. ¡Qué obsesión! Debería pensar en otras cosas. Debería, debería, debería. ¿Quién inventó esta maldita palabra? Tú debes, él debe, ellos deben. Y no estoy hablando de hipotecas, precisamente. Aunque se podría extrapolar, es como todo.

Soy de los que piensan que es mejor estarse quedo y callado cuando no se tiene nada que decir. Pero tampoco en esto soy inflexible, y ya lo ves, ahora mismo, estoy aquí desahogándome, como quien dice, tratando de llevar la contraria nada menos que a los que dicen que de la nada, nada se puede sacar. ¿Y cómo es eso señores? De acuerdo. Eso es una gran verdad. Pero ya lo ves, párrafo va, párrafo viene, que es un no parar esto.

No me invento nada. De hecho si procurara seguir esto mismo a rajatabla bien podría escribir mucho más de lo que escribo. Ya sabes, el copia y pega, tan de moda, digo de moda, porque, últimamente, los ordenadores (¿Por qué los llaman ordenadores? Mejor computadoras, que da igual de frío), digo, que el copia pega está hoy a la orden del día, va con los tiempos, y el que no lo practica es que es un melón y un miserable y un amargado.

Yo tenía que estar por lo menos citando a Baudelaire, coño, que se sepa, por lo menos, que lo he leído. Iba a ponerme a citar la Ilíada, ese libro, y con estas manitas, ¿eh?, nada de copia y pega, pero, es que no sé cómo abordarlo. El inicio estaría claro, "Canta, diosa, de Aquiles el Pelida / ese resentimiento -¡que mal haya!- / que infligió a los aqueos mil dolores / y muchas almas de héros esforzados / precipitó al Hades". Pero es mejor que sigas tú.

Bueno. Pues, a lo tonto a lo tonto, he terminado esta entrada. ¡Original, oiga! Nada de copia y pega, ya lo has visto. Y con sus seis párrafos y todo, que si fuera un premio me pagarían tela. Pero, como no lo soy, pues qué te voy a decir. ¡A ver si por lo menos Google se acuerda de mí! Google nuestro, que estás en Internet, santificadas sean tus acciones, así en Wall Street como en Vallecas. El dólar, aunque esté cada vez más bajo, dánoslo hoy. Amén, así sea. Vale.