Fotografía de las obras en el Residencial Hernando de Seseña Estoy viendo en Youtube un vídeo sobre el Residencial Hernando (creo que se llama así) que se ha construido o está construyéndose en Seseña, un pueblo cercano a Madrid, España. Se han construido de golpe y porrazo más de 13.000 viviendas, lo que hará que se incremente en más de un 500 por cien la población de Seseña, por dar algunas cifras.

Pero a mí lo que más me llama la atención de todo este asunto es el componente humano, voy a llamarlo así. Es decir, de la nada, de la noche a la mañana, se ha creado un espacio con pinta de ciudad, donde vivirán personas que no han nacido allí, que no tienen a nadie allí, completamente desarraigados del lugar donde residieran hasta el momento, bien en el pueblo de sus padres, por ejemplo.

¿Qué tipo de personas podremos encontrar en este Residencial Hernando? Ahora bien, probablemente, las primeras personas serán niños. Quiero decir que, puesto que será la juventud la que ocupe los pisos, la junventud tiene la sana cosumbre de traer niños a este mundo. Y estos niños nacerán en medio de la nada, en lo que hasta ayer era un descampado, en un lugar de nombre Residencial Hernando, que no puede llamarse pueblo, ni ciudad, ni barrio, ni nada.

Hombre. Si uno nace en un lugar como Toledo, pongamos por caso, sabe que tiene una historia detrás. ¿Pero qué hay del que nace en un sitio como el Residencial Hernando? En cuanto llegue la gente comenzará a haber movimiento, vida, es de suponer, pero, si echas un vistazo al vídeo que he enlazado antes verás que de la nada, en contra de lo que la gente razonable piensa, salen cosas, en realidad.

Salen ciudades dormitorio, pueblos, barrios y lo que haga falta. Más de 13.000 viviendas, a 150.000 euros (tirando por lo bajo) hacen un total de 1.950.000.000 millones de euros. ¿Y crees que de ahí no va a salir nada? ¡Menudo negocio! Así el constructor del Residencial Hernando tiene un yate más grande que el del rey de España, y un avión privado que es el más grande del mundo. Pero, he dicho que no quería ver esto desde el punto de vista de las cifras, sino de las personas.

Porque entonces el asunto cobra una dimensión completamente distinta. Si uno piensa en las personas las cosas se ven de otro modo, que no si piensa en cifras, yates, aviones, dinero, en fin. Pongamos por ejemplo, Seseña va a ver incrementada su población en 50.000 habitantes, en un 500 por cien, pero, de momento no se han construido un 500 por cien más de escuelas, ambulatorios, hospitales, carreteras, servicios, etc. Y alguien va a tener que pagarlo además.