Creí haber visto todas las temporadas de la serie Colombo, pero, o me equivoco, o hace tanto tiempo ya que no puedo recordar algunos capítulos. Esta serie es de los 50, y sería repuesta en España allá por los 80 ó 90, poco más o menos, y era una de mis series favoritas de televisión, junto con otra que me obligaba a quedarme un poco más de la cuenta por las noches, siendo un niño aún, sólo por no perderme el capítulo de marras.
Pero no quiero hablar ahora de, tal vez, mi segunda serie de televisión favorita, sino de la que tal vez es la primera, Colombo, protagonizada, más aún, encarnada por Peter Falk, cuya biografía es tan impresionante como su caracterización del teniente de polocía más desaliñado e inteligente del mundo mundial. ¿Alguien se imagina a otra persona interpretando al teniente Colombo que no sea Peter Falk? No es posible. ¿Verdad?
Peter Falk tiene una página web disponible que dedica a varios menesteres: desde publicar noticias acerca del actor, hasta la venta de cuadros y litografías hechas por él mismo. También saluda a los visitantes, y, para los "fans", existe la posibilidad de solicitar mediante correo una fotografía firmada. La biografía de este hombre, como digo, es cuando menos curiosa. Este par de párrafos se encuentran disponibles en la Wikipedia:
Peter Falk nació en Nueva York, hijo de Michael Falk y Madeline Hauser Falk y descendiente de Miksa Falk, editor del periódico hungaro liberal Pester Lloyd. A los tres años perdió uno de sus ojos debido a un tumor maligno, hecho por lo que se le implantaría un ojo de cristal por el que fue mundialmente famoso.
Estudió en el Ossining High School de Westchester County, Nueva York. Cuando tenía 12 años subió por primera vez a los escenarios con la obra "Piratas de Penzance". Después de graduarse, se alistó en los marines de los Estados Unidos como cocinero, antes de licenciarse en ciencias políticas en el New School for Social Research de 1951 y conseguir un máster de administración pública en la Universidad de Siracusa en 1953. Intentó trabajar para la CIA antes de convertirse en director de análisis de la Oficina Presupuestaria de Connecticut en Hartford.
Más tarde, decidió estudiar interpretación en el White Barn Theatre de Westport, Connecticut, en 1956 a la edad de 29 años, por lo que se trasladó a Greenwich Village. Su primer papel profesional fue en el Off Broadway con el Don Juan de Molière en el Fourth Street Theatre el 3 de enero de 1956. Durante los siguientes años, Falk estuvo trabajando en todos los escenarios alternativos de Nueva York.
En 1960 se trasladó a Hollywood para iniciar su carrera en el cine. En 1961, debuta en El sindicato del crimen (Murder, Inc.), interpretación que le vale su primera nominación como mejor actor de reparto al Oscar. Ese mismo año también recibe una nominación a los premios Emmy por su papel de drogadicto en "The Law and Mister Jones". En 1961, nuevo papel de Peter Falk y nueva nominación como mejor actor secundario para los Oscar; en esta ocasión por el largo de Frank Capra Un gángster para un milagro (1961) (Pocketful of Miracles). Y también fue nominado a los Emmy por "The Prince of tomatoes" que, ésta vez sí que ganó.
Llaman la atención varias cosas. Por ejemplo, el hecho de que tuviera en realidad un ojo de cristal, algo que, quien no sepa, puede que ni siquiera note en absoluto. ¡Yo pensaba que aquel ojo a la virulé era parte de la caracterización de Colombo! Por otro lado, personalmente, me llaman la atención sus estudios, y el que se propusiera estudiar interpretación cuanto tenía ya 29 años. No me extraña que la serie Colombo fuera un éxito, pero, tampoco sus dos Oscar como actor de reparto.
En definitiva, que aquí estoy, rememorando viejos tiempos. Como he dicho al principio, creía haber visto todas las temporadas de la serie Colombo, unas dos o tres, pero, por lo visto fueron hasta cuatro temporadas, con algún que otro capítulo extra. La otra serie de que he hablado, esa que me hacía quedarme hasta tarde viendo la televisión, siendo un niño, que todavía iba a la escuela (que no es lo mismo que colegio), era "Se ha escrito un crimen", que tiene más de una similitud con Colombo.
Con estas dos series he descubierto algo que no se me va de la cabeza: entonces, cuando las veía de pequeño, no me daba cuenta del envoltorio, y me quedaba sólo con el contenido. Me explico, yo sólo veía los crímenes, cómo se llevaban a cabo, cómo se investigaban, en fin, básicamente veía lo que se mostraba en primer plano: de lo que se trataba. Pero, tiempo después, viendo estas series de nuevo (gracias a Internet), me he fijado más en otras cosas que ya no tienen tanto que ver con la trama.
Me estoy refiriendo a las casas que aparecen en ambas series, a que muchos de sus personajes son ricos, o están camino de serlo (algunos por eso asesinaban), a que buena parte de ambas series transcurre entre una clase privilegiada de la sociedad, ya saben, la típica gente que mantiene mansiones, caballos, coches caros, barcos todavía más caros, etc., etc., etc. No puedo evitar fijarme en todo ese envoltorio, y, sobre todo, porque ahora soy consciente de que antes el envoltorio no existía para mí.
Cuando era niño no me fijaba en todas esas casas y cosas... no sé bien porqué, pero me llama mucho la atención. Pero en esta entrada iba a hablar de Peter Fauk, Colombo, y, aunque lo he hecho, no quiero aburrir más con cuestiones más o menos personales. Si no has conocido Colombo, probablemente, te gustaría, aunque para mí tengo que, o bien no te descubro nada nuevo, o bien eres muy joven, y acaso te gusten más otro tipo de series. Al fin y al cabo ha llovido desde entonces, y algunas cosas han cambiado.
Publicada el 17/7/2008 por David Esperalta
Suscribirse a esta entrada - URL para Trackbacks