Estoy más contento que un niño con zapatos nuevos. Ya tenía ganas de cambiar de ordenador, que, aunque se ha portado como un campeón de uropa, lo cierto es que ya le iba haciendo falta un recambio. Ayer y hoy todavía no estoy centrado. He estado haciendo no pocas cosas, como, por ejemplo, poner en el disco duro multimedia para mi señora madre, el disco duro que tenía en mi anterior ordenador. El que tenía era de 20 GB, y ahora cuenta con 40 GB.
Sin embargo, yo todavía estoy en una especie de nube. Quiero decir, que aún no he podido probar el cacharro en condiciones. Sí; he visto que ejecuta algún que otro juego con el que mi anterior ordenador, simplemente, no podía. Y también he podido comprobar que va más rápido en general, que abre los programas más rápidos. Sin ir más lejos, el famoso NetBeans para PHP, que, parece que funciona bastante bien, desde luego, mucho mejor que como podía funcionar antes. En general todo va mejor, el "localhost", por ejemplo, va como las balas. ;)
De la imagen que acompaña esta entrada únicamente cuento con la caja, es decir, todo lo demás lo he podido aprovechar del ordenador que se ha ido al cielo. Si dura, creo que por 180 euros no he hecho una mala compra, aunque, las cosas como son, estamos hablando de 30.000 pesetas de las de antes, que, si bien no van a ningún lado, tampoco es que sean moco de pavo, como suele decirse, puesto que yo no soy ningún potentado, aunque no me puedo quejar, todo hay que decirlo. ¿A qué quejarse? ¿Te has dado cuenta cómo está el mundo todo? ¡Como para quejarse!
Pero me estoy yendo otra vez más por las ramas del azafrán. Además, claro que hay motivos para quejarse. De hecho, hasta que uno no pudiera comerse un plato de lentejas sin que se le ponga la cara colorada, hay motivos suficientes como para quejarse. ¡Ya lo creo! Y, sin embargo, aquí estoy yo, contento, feliz, no, porque, ¿qué demonios es eso de la felicidad? En eso sigo a Einstein, que, cuando le preguntaron si era feliz, respondió que no, pero, que, tampoco le importaba. Sea como sea, aquí estoy, ya digo, a ver si soy capaz de centrarme un poco y puedo aprovechar este cacharro para algo más de lo que he podido aprovechar el otro. ¡Si ya lo decía don Miguel! "Trabajar mucho (además) acaso es señal de estar haciendo las cosas mal".
Bueno. Ahora "cuelgo". Voy a ver si me aclaro un poco las cosas y a "alucinar" con cómo y de qué manera abre este aparato los programas y estos se mueven. ¡No le voy dar tregua! ¡¡No sabe dónde ha llegado este!! Que se prepare. Vamos a ver si los Packard Bell iMedia 6201 estos tienen algo más que nombre o qué pasa. Que el otro no era más que un "clónico", pero, bien que se ha portado, ¡ya digo! Hasta que el pobre no ha podido más y por poco sale ardiendo si me descuido. :D
Felicidades. no hay mal que por bien no venga. Con este podrás hacer muuuuuchas más cosas que con el otro. lo que significa que vas a dormir aún menos :)
Sobre los 64Bits, estoy con Julian. El rendimiento es impresionante.
Je je je... ya veremos, ¡hay que dormir!, pero, también hay que soñar. Esto también lo decía don Miguel, que, hay que acostarse a soñar, no sólo a dormir. Pero, en fin, gracias Antonio. Desde luego es un ordenador más potente que el que tenía. No es un último modelo, pero, el cambio se nota. :)
Al final cambiaste, bueno, que este te dure como menos lo mismo que el otro y que lo disfrutes con mucha alegría y como se suele decir con salud.
¡Gracias Quili! Conque me dure lo que el otro ya yo también me conformo. ;)