O sea una "Inflamación aguda del tejido celular en cualquier parte del cuerpo". Porque la primera acepción, "Tumor en las encías", aunque pega más, en cuanto a las encías, me gusta menos, en cuanto al tumor. ¡La madre que parió al flemón! Qué día pasé, el domingo, qué noche la de este lunes. Y me levanté con media cara hinchada como un balón de playa. Al menos no me duele tanto como ayer noche, aunque, ya está empezando, me temo que ya está empezando de nuevo.
Supongo que este asunto no le interesa a nadie, salvo a mí, y a cuantos tengo a mi alrededor. Vamos, que vienes de visita a esta bitácora, y te recibo contándote este asunto. ¡Menudo recibimiento! Pero, amigo, ¿te crees que es fácil hablar de otra cosa con un flemón como un melón de gordo? ¿Crees que puedes ver más allá y comentar sobre esta o aquella nueva funcionalidad en Google? ¡La madre que lo parió a Google! Yo para ser feliz no quiero un flemón. Un camión, bueno, todavía.
Luego tengo por aquí unos vecinos que son una especie de cacatúas en peligro de extinción, porque, me están tocando ya demasiado las narices. ¡Si tienen algo que decirse porqué no quedan en sus casas y se hablan lo que sea menester! No. Tienen que informar al personal que está a menos de tres metros de distancia, lo saben, irremediablemente. Ahora parece que se han callado. ¡Válgame el cielo! Aunque yo sigo con este flemón, que no me deja vivir. ¿Cuánto dura un flemón? ¿Tanto tiempo?
Supongo que cuando se me quite, si es que se trata de algo que va a quitarse (aquí mi hipocondría), ya no me acordaré de que lo he tenido. Pasaré de todo, como siempre, y no me acordaré de cuando no podía pasar de este bulto que me hace parecer un poco al hombre elefante. ¿Eso es bueno o es malo? Cualquier sabe, ¡y cualquiera se lo plantea con flemón, nolotil, dologial y no-sé-qué-más dando vueltas por aquí! Yo sólo quiero que no me duela como anoche, ¡que no me duela como anoche!
Cuando te duelen las muelas te acuerdas de esos dichos que dicen: "No hay peor que un dolor de muelas", "Es tan malo como un dolor de muelas". ¡Ay! Qué razón tienen estos dichos, ¡cuánta razón! Encierran la sabiduría, en este caso, del que ha pasado por un dolor de muelas, y sabe lo malo que es, el hideputa, y lo compara con lo peor, nada menos, con lo malo, ¡no hay nada tan malo como un dolor de muelas! Esperemos que sea cuestión de tiempo, de poco tiempo, porque, de verdad, qué mal se pasa.
Publicada el Lunes, 7/7/2008 por David Esperalta
Suscribirse a esta entrada - URL para Trackbacks
Es de lo peor que hay :S
Ya te digo yo que sí. :8
Pues deseo que se realmente pase pronto... creí que para hoy ya estarías curado. :)
Todavía parezco medio hombre elefante, aunque menos que el lunes. Gracias Juan Antonio. ;)