Vale. El título iba a ser le he cogido cariño a Gesbit, pero, puesto que me consta que hay por aquí varios lectores argentinos, he rectificado a tiempo, para evitar comparaciones, que, siempre son odiosas, como por otro lado todos vosotros sabéis. Pero, en definitiva, sí, yo mismo me sorprendo del cariño que podemos tener por ciertas cosas, nunca mejor dicho, como Gesbit, del que hablo ahora.

La primera entrada en esta bitácora sobre SMC (entonces Gesbit se llamaba todavía SMC, por "simple manejador de contenidos") se remonta ya a octubre del año pasado. Y, desde entonces, se han sucedido cambios y más cambios. Son ya unos cuantos los meses en que me despierto, arranco Eclipse PDT, mi "locahost" y me predispongo a llevar a cabo esta o aquella tarea en, con, para Gesbit.

Últimamente me planteo la enésima revisión de su código fuente, de los comentarios a este, de volver de nuevo sobre ciertas constantes, variables, clases, que tengo prácticamente interiorizadas, si se puede decir así. Me gusta tanto cómo quedan ciertas cosas (como un padre que no juzga a su hijo imparcialmente) que una de las cosas que hago es publicar "trozos" de su código fuente.

Sé que Gesbit no es perfecto, más aún, yo mismo puedo ver algunas de sus carencias, pero, precisamente, esto quizás hace que Gesbit me atraiga más, puesto que, hasta cierto punto, soy responsable de su perfección y de su imperfección, de sus posibles "logros" y de sus indudables "fracasos". Si decido variar el nombre de una sola constante, me apresuro a publicar los cambios.

Y es que considero a esa constante algo fundamental: para eso es una constante. Y su nombre, su identificador, ha de ser lo más apropiado posible, a lo menos hasta donde mi estrecha capacidad pueda llegar. Otra de las cosas de las que me siento orgulloso es del crecimiento de Gesbit, que, en principio era una idea como otra cualquiera, y luego pasó de unos cuantos archivos a cientos.

Prueba de que el interés que tengo por Gesbit va más allá de Gesbit mismo, es que publico esta entrada, no en la bitácora de Gesbit, como podría parecer lógico, sino en mi bitácora personal. Mi interés tiene que ver con lo importante que me parece llevar a cabo un proyecto, como una especie de arquitecto frustrado que más o menos ve su edificio ya fuera del papel, capaz de existir realmente.

Seguramente todo esto no sean más que chorradas. Y probablemente no sea capaz de explicar lo que realmente quiero decir, lo que puede parecer una contradicción, pero, me parece bastante habitual y ordinario. Pero quien haya tenido o tenga más o menos contacto con los programas, su código fuente, tal vez entienda que llegue a extasiarme contemplando cómo ha quedado este o aquel "script".

E incluso tal vez sepa perdonarme, si, como padre, no sé ver en mi hijo los defectos que sin duda acumula. Si sólo me fijo en las virtudes, que, aunque sean estéticas, creo que tiene y yo le atribuyo, quizás sólo para engañarme a mí mismo. Parece mentira que se tome cariño por cosas como Gesbit. Pero no lo es. Equivocado o no es verdad, es mi verdad. Y a ella me atengo. Y a sus consecuencias.