Luego de probar un poco KDE 4 tengo sensaciones encontradas, sentimientos contrapuestos, por decirlo así. Lo primero que se me ha ocurrido al iniciar por primera vez KDE 4 ha sido un "wow", y es que la estética del escritorio está bastante conseguida, como apuntando a MAC OS.

La verdad es que el escritorio, los "widgets", el panel (barra de tareas en Windows) están muy logrados, llaman la atención, y, salvo pequeños detalles (con la configuración) que seguro solucionarán con el tiempo, todo pinta excelente.

Logotipo de KDE 4

Sin que sea necesario usar los "efectos de escritorio" (pues mi ordenador no lo soporta) KDE 4 se ve chulo, se encarga de realizar ciertas transparencias y efectos por su cuenta, por decirlo así, y no quedan mal. El menú de inicio no me convence en absoluto, aunque tal vez sea cuestión de acostumbrarse.

Hay más peros. Las aplicaciones para GTK y Gnome: se ven bastante mal, se ven como si dijéramos en GTK 1, con lo que sabemos que se gana usando GTK 2.

En definitiva, la verdad es que KDE 4 tiene muy buena pinta, y no puede olvidarse que se trata de la primera versión de esta "rama", de modo que es de esperar mejoras paulatinas en sucesivas versiones, y ahí está la cosa: apunta maneras este KDE 4.