Ayer quise ver la película Iron Man, que no todo va ser cine de culto, y lo único que conseguí fueron una serie de preguntas, mas ninguna respuesta. ¿Cómo es posible que se haya llegado a tamaños niveles de simplismo, maniqueismo e inverosimilitud? Ya sé que no se trata de una película de culto, ¡si hay ya preparada una segunda parte y todo! Pero me sorprende que algo así venda. O bien me estoy perdiendo parte de la cultura, no me estoy enterando de qué va la vaina.
Lo que está claro es que Iron Man te hace sonreír de vez en cuando. ¡Es imposible que se den tantos despropósitos en otra película! En lo que a mí respecta, baten la marca de la ingenuidad. Porque no son ingenuos. Las películas, como la publicidad, forman parte de una maquinaria profunda que va depositando por capas sus mensajes interesados. Son una forma de crear conciencia, de hacerte quien eres, en definitiva, de lavar el cerebro y acondicionarlo debidamente.
No. Ni son ingenuos ni son inocentes. Y tampoco sus películas son divertidas. Ayer, mientras veía Iron Man, con esas cuevas de Afganistán (donde ahora mismo hay tropas de diferentes países, también de España, supuestamente "velando por la democracia" y todas esas pamplinas) sirviendo de escenario. Me estaba preguntando, no, no es la palabra, no estaba preguntándomelo, era como si estuviera viendo una respuesta, era la confirmación a una pregunta retórica, ¿cuánto tiempo iban a tardar en "hacer algo" en las famosas cuevas de Afganistán?
Y ahí estaba Iron Man, el proto Iron Man, encerrado en una de esas cuevas prehistóricas y oscuras, luchando por forjarse un ser nuevo, todo de hierro, invencible, en un ejercicio de superación personal similar al de Dejar de fumar es fácil, si quieres, o algo así. Los terroristas, además de tener la piel del diablo, como suele ser habitual en estas películas, son tontos del culo, pues la mitad de la película consiste en que Iron Man está haciéndose así mismo, en las narices de los terroristas, un traje del emperador que les va a dar a los terroristas de su pomada, ¡y todo esto sin que los terroristas osen a imaginar que algo está tramando el pizpireto Iron Man!
La película esta es un despropósito a la inteligencia humana. Y al ver que se ha preparado una segunda parte uno no puede sino asumir aquello de que la estupidez no tiene límites. O bien tampoco los tiene la razón, la razón de hacer caja con aquello que se hace caja y nada más. Mejor dicho, algo más, pero, la pela es la pela, y sin pela, probablemente, no habría nadie dispuesto a hacer nada más. La película esta no es ni chicha ni limoná, pero, incorpora un cóctel molotov que puede dejar a más de uno turulato para toda su vida, traumatizado, pensando que los buenos son los buenos y los malos, los malos. Personalizando a buenos y malos sin posibilidad de error.
No me vale que me digan que es una película para divertirse y nada más. ¿Qué tipo de diversión es esa? Puedo imaginar cien mil formas distintas de divertirse mejores, más saludables y sin duda menos perjudiciales que meterse en una sala oscura con doscientas personas o proyectos de personas a presenciar una cosa así. Porque ven acá, amigo, vamos a hablar de cine, o de lo poco que yo sepa de cine, fruto de haber visto alguna que otra película que mereciera la pena. ¿Qué tiene de cine Iron Man? No he leído el cómic, que me parece existe y en el que se basa el bodrio este, pero, ¿qué tiene de cine? ¿Dónde está la chispa, la gracia, el entretenimiento, la verdad?
Sólo diré una cosa, para terminar, y salvar un poco a la gente que ha trabajado en Iron Man: no sois los únicos. Vuestra película no va a pasar a la historia en ninguna filmoteca, o mucho me equivoco, pero, por el contrario, dormitaréis en las estanterías de algún supermercado, junto con otros cien mil títulos producidos a mayor gloria de la nada, porque de algo hay que comer. No estáis solos, por lo tanto, y así podéis sentiros acompañados. Por lo demás, no salvo en absoluto nada de Iron Man. Es incomprensible de principio a fin. De hecho el fin no llegué ni a verle, porque me quedé dormido, y no pienso verle, porque Iron Man, el hombre de hierro, a acabado en mi papellera de reciclaje.
Publicada el Sábado, 6/9/2008 por David Esperalta
Suscribirse a esta entrada - URL para Trackbacks