Ayer por fin conseguí ver un documental del que había leído alguna referencia y que no había conseguido ver por más que intenté descargarlo de la mula y de otros sitios. Una vez más, salió en mi ayuda Stage6.DivX, y pude ver por fin el documental Franco, ése hombre.
Una basura tóxica, es lo que es el documental de marras. Una deformación de la historia llevada a cabo para mayor gloria de los que creían (o querían que se creyese, mejor dicho) que España era una unidad de destino en lo universal... menuda tontería, en estos tiempos, y en todos los tiempos.
No sé si mi aversión al documental se vio agudizada porque también vi otros dos documentales antes: Maquiápolis y Del olvido a la memoria. El primero sobre las "maquiladoras" de Tijuana, en la frontera con EEUU, y el segundo sobre las mujeres encarceladas, torturadas y asesinadas en la posguerra franquista.
Lo que más me joroba de estos documentales (de todos ellos) es que siempre se presenta a un único culpable. Franco, ése hombre, parece que tuvo toda la culpa de lo que pasó en España tras la guerra civil. Pareciera que él fue quien lo pensó todo, quien lo hizo todo, quien tiene toda la responsabilidad, pero, para cualquiera que tenga dos dedos de frente, sabe que es imposible que un hombre solo haga nada sin el apoyo de otros.
Pero esos otros quedan en el limbo de los justos... pues parece que es Franco quien asume toda la responsabilidad, precisamente, digo yo, para quitársela a los que participaron, de una manera o de otra, en tantas injusticias como se dieron tras el final de la guerra (la victoria).
Es una forma de engañar a la gente. Muerto el perro, se acabó la rabia, parece ser. Pero no fue un perro, fueron muchos perros, y muchos continúan vivos, y cuando no, quedan sus vástagos, quiero decir, su clase, que permanece aquí entre nosotros y lo hará por los siglos de los siglos, amén.
No estoy llamando a una nueva cruzada (se las dejo a quienes protagonizaron la que "limpió" España de rojos y masones...), pero, me parece de recibo no olvidar ni perdonar las barbaridades que se llevaron a cabo (tal vez por ambas "partes") sin omitir que se llevaron a cabo porque desde muchos ámbitos se quiso así. Y no porque un hombre, un caudillo, una persona, al fin y al cabo, decidiera esto o lo de más allá.
El documental, desde luego, no deja indiferente, aunque, como digo, es una basura tóxica: pero dudo mucho que nadie con dos dedos de frente pueda tragarse lo que ahí se da a entender sin más ni más. Más bien creo que esta gente, sus ideas, no han sobrevivido al tiempo, al contrario, cada vez parecen más rancias, más extrañas, más idiotas.
Sin embargo,... tal vez ahora las mismas ideas (pobres, ricos, clases, dirigentes, obreros, iglesia, dios, pan, circo) siguen vigentes, sólo que tienen que venderse de otro modo, sencillamente, porque nadie las compraría si tratasen de venderlas como lo hacían antes. Han cambiado las formas, ahora te asesinan con una sonrisa y aquí no pasa nada.
En Vespito.net pueden encontrarse no pocos artículos de Manuel Vázquez Montalbán acerca de Franco, ése hombre, que, entre otras cosas, condenó (mejor dicho, bajo cuyo "mandato" condenaron) a su padre a la pena de muerte, como a tantos hijos de vecino, naturalmente, por rojos, masones, revolucionarios y ateos.
Publicada el Jueves, 25/10/2007 por David Esperalta
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