Esta entrada bien podría ser continuación de esta otra, y, en general, de aquellas relacionadas con la operación de cataratas de mi señora madre. Así es, amigos, después de varias revisiones en algo más de un mes, desde la primera operación, hoy nos han dicho (en La Paz) que el viernes nos vemos... que el viernes vuelven a operar a mi madre, esta vez no ya de cataratas, sino para, literalmente, coserle la lentilla que ahora le falta en el ojo al que no se la pudieron poner, tal como tenían pensado, ya en la primera operación.
De manera que este viernes, a las ocho y media de la mañana, nos podemos ver en el Hospital Universitario La Paz de Madrid. ¿Cómo? ¿El viernes y ya estoy comentándolo aquí? Bueno, es que el tiempo empieza a correr desde el mismo momento en que te comunican la fecha y la hora próximas. Yo esto lo llevo fatal: saber que mañana, por ejemplo, tengo que hacer una determinada cosa, me deprime muchísimo, porque, evidentemente, tener un tiempo prefijado para hacer algo, te limita y te condiciona a partes iguales. Supongo que esto se lleva, pero, hay quien lo lleva mejor y hay quien peor.
Pensando en la enferma, estoy seguro de que su reloj ya ha empezado también a contar... ya sabe que el viernes va a tener que pasar por el quirófano, y, hay algo que se añade a este "trauma", y es el hecho de saber que la anterior operación no fue bien, no fue como esperaban los médicos, y también la propia enferma y hasta su hijo: no, la cosa no salió bien, así que, ¿qué te garantiza que en esta ocasión vaya a salir bien? Desde luego, es indudable que, aunque yo mismo quiero verlo así, uno anda con la mosca detrás de la oreja, aunque sólo sea porque no puede olvidarse de lo que sucedió la vez anterior.
Sea como sea, como digo, el viernes contaré por aquí cómo ha ido todo, aunque, ciertamente, no será hasta el sábado (día de la primera revisión después de la operación) en que se sepa algo más a ciencia cierta. ¿Ves? ¡El tiempo lo atrapa todo! ¡El tiempo nos atrapa! Hoy es martes, mañana miércoles, pasado jueves, un día antes del inevitable viernes, día D, y luego el sábado, y a partir de ahí... la recuperación de la segunda operación, que, y esta vez sí, ojalá sea como la recuperación de la primera, porque todo parece haber ido razonablemente bien. En fin, que ya veremos, nunca mejor dicho, y lo contaremos por aquí.
Publicada el Martes, 15/7/2008 por David Esperalta
Suscribirse a esta entrada - URL para Trackbacks
Animo y que salga todo bien. Por otro lado tienes razón, el tiempo, el horario, el maldito reloj (..y ya no digo el despertador) nos deprimen y estresan sobremanera. Por eso, cuando uno sale al campo, lejos del follón de la ciudad parece como si volviera a ser uno mismo, uno más en la naturaleza. Vale, son la tres y toca empazar de nuevo el curro. Ya decía yo...
¡Gracias userlazarus! ¡Y que se te de bien a ti también! ;)
¡¡¡Muy buena buena suerte!!! :)
Gracias Casimiro. Mañana veremos... ya queda menos. Aquí en casa estamos algo nerviosos, sobre todo porque nos acordamos de la anterior vez, pero, en fin, no queda otra que animarse y nada más.
PD. Claro, esto lo digo yo... que al fin y al cabo no soy el "enfermo". Pero, en fin, sea como sea, mañana informaré de cómo ha ido el asunto, a ver si es posible que todo salga como esperamos. ;)
Hola David. Espero que esta vez todo marche sin contratiempos. Mis mejores deseos para tu señora Madre.
Un saludo (aún) desde Egipto :)
Gracias Juan Antonio. Ya queda menos. Veremos a ver qué pasa. :)
Hola David, deseo que todo salga bien, y que próximamente nos comentes la buena evolución de la operación. Hace unos años, yo viví una operación que realizaron a mi mujer de un tumor, y realmente se pasa mal, en mi caso fue doblemente mal ya que la operaron en otro país y yo me encontraba en España, a día de hoy ya casi ni me acuerdo de ello. Te deseo, de verdad, que todo salga bien.
Gracias Quili, dentro de unas horas, como quien dice, estaremos en el hospital. Claro que contaré cómo ha ido todo, porque además será estupendo contar que todo ha ido bien, ya verás. Gracias otra vez. ;)