Cartel de la película El día después Acabo de ver la película (TV movie) El día después, y, chico, qué quieres que te diga, acojona un rato, para qué nos vamos a engañar. Se trata de una película bastante cruda en su concepción, lo que quiere decir que sus efectos especiales no son de lo mejor (además de que la película tiene ya unos años, es de 1983, por tanto, de hace 31 años) mas, sin embargo, no se anda por las ramas, no es del estilo de las nuevas películas sobre catástrofes que parecen, cómo lo diría, plastificadas, como envueltas para regalo.

No; desde luego que no es el caso de El día después. La película advierte además de que no muestra (yo creo que no sería posible) toda la realidad que podría devenir de una guerra nuclear, con todo y ser dura, no creo que nadie, que no haya profundizado más en el tema, pueda hacerse una idea de lo que significaría una guerra nuclear, una docena de bombas nucleares estallando a la vez en objetivos previamente considerados con el fin de hacer el máximo daño posible al enemigo. ¿Tú cómo vas de física nuclear? La película es dramática, pero se queda corta, e informa de ello además.

¿Pero cómo no habrá de quedarse corta una película que trate sobre un tema tan absolutamente serio como el de una posible guerra nuclear? ¿Es que no se queda cualquier película, si la venimos a comparar con la realidad, de la que al cabo toma todo el sentido que acaso pueda tener? El día después comienza con una "voz en off" leyendo un texto que reza "Con esta película queremos advertir a la humanidad, a sus líderes, a las naciones todas, de las consecuencias...". No dudo que esa fuera la intención, pero, ¿quién duda de que no bastan películas sobre este asunto? Vivir en la ignorancia...

Y podrá alguien decir que qué mejor que vivir en la ignorancia... puesto que, llegado el caso, aquí no quedaría mucho, y quien quedara, no tendría más futuro que comenzar desde un principio. Claro que tampoco la obsesión sirve para nada. Pero, la película refleja bien cómo algunas personas no terminan de creerse lo que está pasando. El día después comienza el día antes, por lo tanto, y nos va refiriendo a los que van a ser los protagonistas, y varios personajes secundarios cuyo papel es preocuparse de cortarse el pelo, justo el día en que el mundo va a dar un vuelco absoluto.

Viendo El día después recuerdo, no sin venir a cuento, la serie Cosmos, de Carl Sagan, donde en alguno de sus capítulos se hacen cálculos acerca de las posibles civilizaciones inteligentes que pudiera haber dando vueltas a alguna de las más de 100.000 millones de estrellas que componen la galaxia de la vía láctea, donde nos situamos nosotros. No hablemos ya de otras galaxias porque sería un no acabar. El caso es que se hacían cálculos sobre las posibles civilizaciones, y se tenía en cuenta que un tanto por ciento de estas terminarían llegando a su autodestrucción, mejor dicho, no sería capaz de evitarla.

Pero creo que me estoy yendo por las ramas. Si tienes la oportunidad de ver El día después (recuerda, la de 1983, no alguna que existe, con el mismo nombre, pero que viene plastificada, que no tiene nada que ver) no dejes de hacerlo. Sobre todo porque aunque la película, a nivel técnico, y en mi humildísima opinión, no es nada del otro mundo, dura lo suficiente como para hacerte pensar sobre un problema realmente existente, o cuando menos posible: que sólo pensar que algo como una guerra nuclear global es posible ya da bastante yuyu. ¿No te parece? Pues eso digo yo.