No se le ocurre otra cosa a el Gran Wyoming que ponerse a defender, en un weblog que lleva a cabo, al infausto canon digital.
El título de su entrada, no obstante, tal vez quiera decir que se esperaba lo que viniera después: Defender el canon: un suicidio social. Y lo que ha venido después son ya casi trescientos comentarios a dicha entrada, la mayoría de ellos, en contra de la tesis defendida por el Gran Wyoming.
Sin embargo, yo no quería hablar en esta entrada del canon, ni del Gran Wyoming. Yo quería hablar del ingenio de la gente, y no es la primera vez que lo hago en esta bitácora.
Anoche estuve leyendo los comentarios a tan desacertada opinión, y me encontré algunas perlas que me hicieron reír, que no es poco, tal como está el patio. Por ejemplo, está quien a Ramoncín llama Canoncín. Ja ja ja.
Son muy buenos. Se encuentran muchas perlas graciosas y que demuestran un sentido del humor que debe imperar, por encima de todo, me parece. ¡Pero cuidado porque tiran con bala! Pero nos entendemos.
No sé si en otro idioma se podrá quedar Ramoncín en Canoncín y que todo se entienda tan bien como se entiende. Supongo que así es.
Actualización: Wyoming defiende el canon de nuevo y David Bravo le contesta.
Publicada el Jueves, 10/1/2008 por David Esperalta
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