En dos partes acabo de terminar de ver la película El bueno, el feo y el malo, de Sergio Leone. Esta es una película de 1966, todavía quedaba para que yo naciera, y, es posible, no lo sé, que sea uno de los "Western" más logrados, porque la música de Ennio Morricone, esos duelos... son para mí los "Western", mucho más acaso que lo que puedan serlo otras películas, igual de buenas, y que también he visto, pero, más alejadas de mi tiempo, por decirlo así.
La música de Ennio Morricone en La muerte tenía un precio, y en El bueno, el feo y el malo, son el "Western" para mí, y, como no me tengo por nadie especial, supongo que también para mucha gente, diría que de mi edad, poco más o menos. Pero ya no es que lo diga yo, es que parece estarse de acuerdo en que la escena del duelo final, por ejemplo, en la película de que hablo, es una verdadera obra maestra.
Además es que la película entera está muy lograda, va cerrando círculos perfectamente delimitados. Por ejemplo, el fondo o no tan fondo sobre la guerra civil estadounidense. No sé si se podrá ver la película sólo desde ese punto de vista, pero, en todo caso, queda que ni pintado, pareciera que se está contando también esa historia, y que se está contando desde el único punto de vista posible: en una especie de alegato en contra, de esa y de todas las guerras.
Como he dicho, no era la primera vez que veía El bueno, el feo y el malo. Pero sí que es la primera vez que veo una versión extendida, de más de algo más de tres horas de duración. Algunas escenas nuevas, un corte algo raro como a la mitad de la película, en la que se exhiben sólo fotogramas de algunas escenas que no llegarían a completarse, o que no se conserven... pero da igual. Es una película que se deja ver, que no aburre, aunque ya sepas cómo va a acabar todo.
Publicada el Domingo, 6/7/2008 por David Esperalta
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