Logotipo de Arch Linux Ayer me tiré toda la mañana intentando instalar Arch Linux. Y nada. Ni para atrás. Conseguí algunos avances, pero, al final me cargé el Pacman, me parece.

A uno le hace ilusión ver que no tiene conexión a internet, y cómo buscando por la red, ve que alguien tuvo el mismo problema y encontró (por medio de otra persona) la esperada solución. Pero después de un problema viene otro... y luego otro... y bueno, hasta ahí he llegado esta vez.

Aunque parezca mentira sigo empeñado con mi proyecto de "CMS"... pero el asunto está bastante parado. Llevo ya un par de días sobre lo mismo y no consigo ir más adelante.

Verdaderamente hay que tener paciencia. Máxime cuando uno se fija en los CMS que hay ya por ahí... y ve que el asunto puede tornarse complejo de veras, puesto que estos "bichos" son capaces de hacer mil cosas... que no creáis necesarias, pero, que, en un momento dado ves como imprescindibles.

Claro que no todos empezaron como lo que son ahora. Y tal vez por ahí debería ir yo en mi intento. No prentender hacer el "super CMS"... desde cero. Sino llegar a ver terminado algo muy sencillo, sí, pero, funcional. Y a partir de ahí ver cómo evoluciona el asunto.

Desde luego divertido es un rato largo. Ya ves que de escribir tres o cuatro entradas en el weblog no escribo sino una o dos diarias. Y es porque mi cabeza está ocupada en el P*** CMS. Y no deja de ser contradictorio estar haciendo algo con ganas de aprender, y a la vez sentirme mal y amargarte porque no consigues esto o aquello.

Tal vez las cosas deben estar en este caso en un injusto, casi siempre, término medio. No pasa nada si el CMS no está para ayer. No pasa nada si no escribo en el weblog. No pasa nada si hago esto o aquello. Como el dicho ese de Confucio habría que pensar: "No hagas hoy lo que puedas dejar para mañana". Pero, claro, bien entendido. Hippie.