Va a ser cierto lo que leí hace cierto tiempo: si alguien alguna vez pretende estar informado de algo porque dice ver telediarios, entonces este alguien es un ignorante desinformado, lo sepa o no. Y es que el saber cuesta, amigos. Requiere esfuerzo, estudio, dedicación, y no puede estarse informado de nada por ver un telediario, ni por muchos telediarios que se vean.

Pero quiero hablar de algunos supuestos documentales, que, ni son tales, ni son nada, en realidad, más que formas de escupir mensajes interesados y partidistas, eso sí, con un barniz de parcialidad y método científico... una basura, es lo que son, destinados a ser consumidos por informados y por uniformados, me atrevería a decir.

Sí. Van a tener que hacer caso a quien propuso que se enseñara en las escuelas a ver la televisión. A descifrar ese medio. Que no es fácil, por eso hay posibilidad de estudiarlo, porque se requiere de tiempo y esfuerzo para saber cuánto se puede esconder tras las sonrisas profiden y los detergentes que siempre lavan más blanco.

Pero no caerá esa breva. Digo que no se enseñará a ver televisión en la escuela, como mucho ya en la universidad, a la que, desde luego, no llegan todos los que acaso tuvieran que llegar. ¡Qué razón tenía el que dijo que hay otros mundos, sí, pero que todos están en este! El mundo consiste en una serie de compartimentos estancos invisibles... pero compartimentos y estancos, perfectamente delimitados y sellados.

Y, ¿qué hay de la internet? ¿para qué se está usando? ¿va a cambiar el mundo? Seguramente ya lo ha hecho, pero, ¿hacia qué? ¿hacia dónde? ¿para mejor o para peor? Para peor parece complicado, a simple vista... y para mejor... está por ver. Desde luego internet no puede ser sino un reflejo de la sociedad (bonita palabra), un reflejo de quienes la componen, y más que reflejo, pura similitud.

Pero, cuidado con los documentales que lejos de documentar procuran diversión y tergiversan de lo lindo. Cuidado con tus enemigos, porque, sábelo de una vez, tienes enemigos. Justamente, aunque tú no los prestes atención (ya se encargan de divertirte, de entretenerte, de mantenerte ocupado, de teledirigir tu vida), digo, ellos a ti no te olvidan... y es que les va la vida en ello.