Detalle del cuadro El Grito, de Edvard Munch Mala cosa para quien la ha programado, y mala cosa para quien sufre el miedo más aún que quien la ha programado, puesto que lo sufre "en sus carnes", podríamos decir. Me estoy refiriendo, concretamente, a GMail, que ha hecho cambios recientes, precisamente, porque estaba empezando a asustar, a causar problemas, que llevaban a tenerle miedo... a no usarla por temor a lo que sabías iba a ocurrir.

Pero algo como los problemas de rendimiento en GMail todavía puede pasarse. ¿Cómo? ¿Hay todavía algo peor que este tipo de miedo? ¡Claro que lo hay! Porque, si bien en este caso se trataba de lidiar con bloqueos del navegador durante algunos segundos, todavía es mucho peor que se de el caso de que puedas perder datos, de que una aplicación "pierda" los datos de un usuario. Esto es tremendo.

Para quien programa la aplicación, porque sabe que ahí hay una espada de Damocles pendiente de un hilo sobre su cabeza, y para quien usa la propia aplicación, porque es posible que se plantee (con razón) dejar de usarla: ¿Cómo va a permitir que se pierdan sus datos? ¿Cómo va a tomarse bien tener que repetir cierto trabajo? O verse obligado a hacer ciertas cosas de otro modo... por miedo a que la aplicación falle.

Naturalmente, igual que existe este lado del asunto, también está su contrario: el hecho de que una aplicación no te de miedo, dicho de otro modo, el hecho de que te de confianza, es una bendición. Para quien la programa, es de suponer, porque sabe que está haciendo las cosas bien, y, para quien usa la aplicación, porque, lejos de tener miedo, obtiene confianza, "sabe" que la aplicación no le fallará.

De esto último podría ser un ejemplo el sistema de foros phpBB, al menos en mi opinión. Quiero decir que estoy usando este sistema desde hace poco, pero, noto que me ofrece la confianza que es menester. Todo parece en su sitio. Funciona como se espera. Hay cosillas... pero que achaco más a mi desconocimiento del sistema que a otra cosa.

Y, para terminar, tal vez debería poner un ejemplo de aplicación que me diera miedo, o me lo hubiera dado... pero, creo que no voy a tirar piedras sobre mi propio tejado, como suele decirse... y acaso baste con el ejemplo del propio GMail, que, como digo, ha estado dándome miedo últimamente, lo que quiere decir que he llegado a evitar su uso, a temer su uso. Y no digo más.