Logotipo de UTorrent Lo reconozco, es tarde, podía haberlo hecho mucho antes, quizás ni debería estar escribiendo esto, puesto que, corro el riesgo de mostrar mi verdadera y acaso desconocida cara egoísta. Bueno. Sea. Venga. Y qué. El caso es que me he propuesto dejar de ser un "leecher". Pero, antes de nada dejemos claro lo que es un "leecher", según la Wikipedia. El primer párrafo de la página correspondiente es este que copio a continuación:

Un leecher o lecher (del inglés leech, sanguijuela) es la denominación que se le ha dado en foros de Internet a ciertos usuarios que se caracterizan por intentar aprovecharse de los recursos de los demás sin colaborar ni aportar nada, o de manera muy ínfima. Dentro de las redes P2P caracterizadas por democratizar internet siendo cada usuario receptor y emisor de los recursos, estos usuarios únicamente pretenden obtener beneficios (recibir) sin aportar (emitir) nada a la red o comunidad de la que son miembros, o intentando que su aportación sea lo menos posible, por uno u otro motivo.

Ahora bien, ¿cuál venía siendo mi actitud en todo este asunto que me ocupa en esta entrada? ¿Es que me dedicaba a descargar lo que podía, sin dejar también disponible mi conexión para compartir con los demás (de los que me descargaba) otro contenido? Bueno. No es que lo quisiera todo para mí. Por ejemplo, mientras usaba el programa uTorrent, no me importaba que parte de mi "ancho de banda de subida" sirviera para que otros pudieran hacer uso del mismo, de la misma manera en que yo usaba el de otras personas. No; no es esto.

Pero, últimamente, de unos días a esta parte, he tomado la determinación de iniciar el programa uTorrent junto con Windows, de modo que ponga en marcha y esté disponible para cuantos también lo utilizan, aunque yo no tenga ninguna descarga "activa". Esto quiere decir que la mitad de mi "ancho de banda de subida" está disponible desde que mi ordenador se enciende hasta que se apaga, unas cuantas horas, por lo general, cuando no algún que otro día entero sin descanso. No es que sea mucho. Lo cierto es que descargo de otros mucho más de lo que los otros podrían descargarse de mí, por decirlo así.

Sin embargo, creo que esa es la actitud correcta. Con el ancho de banda que me queda disponible puedo navegar y hacer mi "vida" normal en Internet. No noto prácticamente ningún "retraso" en la carga de las páginas que suelo visitar. Tampoco noto nada cuando descargo cualquier cosa puntual: todo va prácticamente como antes, cuando no compartía de este modo que digo mi conexión a Internet. Esto es algo que hace unos años no podría haber hecho, puesto que mi conexión a Internet era tan triste que no daba para descargar ni para subir nada, como no fuera con suma paciencia y días y ollas.

Pero ahora, aunque mi "ancho de banda de subida" no es algo del otro mundo (y ya sabes que todos los otros mundos están también en este) lo cierto es que da como para compartirlo. Tal vez de este me he debido dar cuenta antes: que no importaba nada, tal como he dicho, dejar disponible la mitad de mi "ancho de banda de subida", puesto que con la otra mitad podía seguir haciendo lo que hago habitualmente sin problemas, sin notarlo en la práctica para casi nada. Por eso uTorrent ahora se inicia con Windows, por eso me olvido de que está ahí, haciendo su trabajo, en segundo plano, como suele decirse, sin molestar para nada.

Tal vez tú uses otro programa o protocolo "P2P" y no uTorrent. Yo en este sentido lo tengo bastante claro, y, creo que "uTorrent" es el que más se adapta a mis necesidades. Pero, en todo caso, uses el programa que uses, acuérdate de que este tipo de programas funciona gracias a personas que comparten su conexión a Internet, y que de otro modo no funcionarían ni bien ni mal. Y terminaré como empecé. Y es fragelándome un poco, para no perder cierta costumbre que tengo. No se me escapa que no descubro nada nuevo a nadie.

Sé que no hay que llegar siquiera a ninguna conclusión: es probable que la gente tenga siempre en marcha su programa "P2P" favorito, incluso sin darse cuenta de lo que esto significa, o, cuando menos, sin parar mientes en ello. Pero el caso es que, aunque siga sin descubrir nada nuevo, se puede tomar la determinación, tener la voluntad, ser consciente, en definitiva, de la importancia de compartir tu "ancho de banda de subida". Y eso es todo. Pocos programas se inician en mi ordenador cuando lo pongo en marcha, pero, de un tiempo a esta parte uTorrent es uno de ellos, y quería comentarlo aquí, por si alguien se anima también con algo así, no sólo para colgarme ninguna medalla que no sin duda no merezco en absoluto.