Logotipo del navegador Google ChromeLeo en Google.Dirson sobre la posibilidad de que Google se plantee el uso de su reciente navegador Google Chrome como una especie de sistema operativo, de modo que fabricantes de dispositivos pudieran incluirlo de tal forma que cuando pusieras en marcha el ordenador (o como se llame) estuvieras ante Google Chrome... y nada más. Y a partir de ahí trabajar con las aplicaciones de Google, es decir, GMail, Google Docs, etc., etc.

Francamente, no creo que algo así esté en la mente de Google, y, que, cuando lo esté, piensen que un dispotivo de ese tipo vaya a tener éxito alguno. A no ser que Google venda por sí misma un dispositivo cerrado de esas características, tal como hacen en la empresa de la manzana mordida, ¿quién querría comprarse un aparato capaz de navegar por Internet sólo a través de un determinado navegador, por muy Google Chrome que sea?

Ya no digamos si se trata de un navegador. ¿Quién compraría un ordenador capado hasta ese punto, que no te permitiera sino utilizar aplicaciones desde el propio navegador, único programa que en realidad vendría a conformar el sistema operativo (que lógicamente estaría por debajo)? Un ordenador es mucho más que eso: hay decenas, quizá cientos de navegadores, miles, cientos de miles de aplicaciones, ¡las que tú mismo puedes crear!, como para cerrarse a unas pocas.

O me estoy perdiendo algo, o últimamente los gurús de la Internet española están perdiendo el norte. ¿Confundir un sistema operativo con un navegador? ¿Aplicaciones revolucionarias sobre las que dos días después nadie dice nada y nadie usa? Eso es lo que últimamente leo en los sitios web de algunos gurús de la Internet española, si bien lo de gurús no se lo han puesto ellos, sino que es un título que les ha sido concecido no se sabe muy bien por quién, y, sobre todo, hasta cuándo.

Adelante. Que Google saque un ordenador que arranque y muestre Google Chrome y nada más. Igual la gente lo compra, porque, "nos sobra er dinero", y, por otro lado, todo se vende, pero, no se compare ese cacharro con un ordenador, que tiene infinitas posibilidades, no sólo las que se les ocurren a quienes están siempre a la última que salta. Ahora bien, insisto, o bien me he perdido algo, o bien hay algo más inaceptable todavía.

A mí me parece que una herramienta tan absurda como un "ordenador-navegador" no puede compararse con un ordenador en condiciones, que, además, también puede navegar por Internet y usar las aplicaciones de Google, como otras. Pero digo que lo que comprendo de ninguna de las maneras es que ese supuesto aparato fuera a resultar revolucionario, ni fuera a cambiar la forma de navegar de la gente, ni fuera a significar el despazamiento de nada en absoluto.

En fin, debe ser que me no estoy siendo capaz de comprender el "conceto". He dicho.