Ayer 23 de abril fue el día de Miguel de Cervantes Saavedra, esto es, sin que él lo supiera. Es otra de estas fechas para celebrar el día de: la niña, el niño, la madre, el padre, las golondrinas, las naciones, la humanidad, los derechos, etc., etc. Otro de estos días de días que no pueden dejar de parecer un poco estúpidos, carentes de sentido, ¿inútiles? Seguramente.

Anoche (bueno, anoche, serían las tres de la madrugada) puse la televisión al tiempo que comía un refrigerio, y me encontré conque estaban dando una especie de documental acerca de la vida y obra de Cervantes. Bastante curioso documental, puesto que mezclaba escenas de El Quijote con otras en que el propio Cervantes (es un decir) iba contando sus aventuras y desventuras reales.

El documental terminó a eso de las 4 de la madrugada. Y yo me pregunto, ¿cómo se puede presentar un documental así a las 3 de la madrugada? Vale. Existen los vídeos y esas cosas, siempre sería posible que, quien lo quisiera grabar, pudiera hacerlo, suponiendo que cuenta con lo necesario (que es suponer), pero, ¿qué tienen que ver los huevos con las témporas?

O sea, las 3 de madrugada no son horas para poner un documental que tal vez, y sólo tal vez, animara a alguien a leer tamaña obra de la literatura universal como es El Quijote, dicho por los que entienden de estos asuntos. Mucho más si se tiene en cuenta que la programación de Televisión Española durante el día de ayer sería tan pestilente como el resto de los días. O mucho, mucho, me equivoco.

Siempre me ha gustado la noche. El claro en claro y el turbio en turbio. He visto mucho cine a altas horas de la madrugada (a incomprensibles horas) en la 2 de Televisión Española, desde hace años, creo que desde que era un niño, que ya mi madre tenía que empujarme a la cama, puesto que yo prefería quedarme viendo, algunos días, según qué programa de televisión.

No; definitivamente las 3 de la madrugada no son horas para presentar un documental así. A mí me da igual, no iba buscando el documental, lo encontré por casualidad, y me animó a quedarme dormido, que no durmiendo, la noche de anoche con Don Quijote, hasta bien entrado el día, por cierto, dando un repaso a algunos capítulos más o menos escogidos (no al azar) hasta que no pude más.

Pero me causa vergüenza ajena. Me avergüenzo de la Televisión Pública española. Solo la comprendo como una forma más de adoctrinamiento, como un mecanismo para aumentar la alineación, las diferencias. No sólo no vale para nada positivo, salvo que por intoxicación uno logre conseguir las correspondientes defensas, sino todo lo contrario, una deformación inmoral de la realidad.

Día 23 de abril. Día de Cervantes. Documental acerca de la vida y obra de Miguel de Cervantes. Hora de emisión, las 3 y pico de la madrugada. Cosas veredes, amigo Sancho.