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      <title>David Esperalta - Archivo de la categoría "Citas" en la bitácora</title>
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      <description>Bitácora personal, software, opinión</description>
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       <pubDate>Mon, 11 Aug 2008 03:53:17 +0200</pubDate>
       <title><![CDATA[ Diálogo entre Babieca y Rocinante ]]></title>
       <description><![CDATA[<div class="entrycite">
<p><strong>Soneto</strong></p>
<p><em>B.</em> ¿Cómo estáis, Rocinante, tan delgado? <br /> <em>R.</em> Porque nunca se come, y se trabaja. <br /> <em>B.</em> Pues ¿qué es de la cebada y de la paja? <br /> <em>R.</em> No me deja mi amo ni un bocado. <br /> <em>B.</em> Andá, señor, que estáis muy mal criado, <br /> pues vuestra lengua de asno al amo ultraja. <br /> <em>R.</em> Asno se es de la cuna a la mortaja. <br /> ¿Queréislo ver? Miradlo enamorado. <br /> <em>B.</em> ¿Es necedad amar?    <em>R.</em> No es gran prudencia. <br /> <em>B.</em> Metafísico estáis.    <em>R.</em> Es que no como. <br /> <em>B.</em> Quejáos del escudero.    <em>R.</em> No es bastante. <br /> ¿Cómo me he de quejar de mi dolencia,<br /> si el amo y escudero o mayordomo <br /> son tan rocines como Rocinante?</p>
</div>
<div><a title="Miguel de Cervantes en la Wikipedia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cervantes">Miguel de Cervantes</a></div>]]></description>
      </item>
      
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       <link>http://www.bitacora.davidesperalta.com/el-ocaso-de-los-idolos-iii/</link>
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       <pubDate>Mon, 30 Jun 2008 13:08:13 +0200</pubDate>
       <title><![CDATA[ El ocaso de los ídolos III ]]></title>
       <description><![CDATA[<div class="entrycite">
<p><strong>Máximas y dardos</strong></p>
<p>1. La ociosidad es la madre de toda psicología. ¡Vaya! ¿Será entonces la psicología un vicio?</p>
<p>2. Hasta el más valiente de nosotros pocas veces tiene valor para enfrentarse con lo que realmente sabe...</p>
<p>3. Para vivir solo hace falta ser un animal o un dios, dice Aristóteles. Falta una tercera condición: hay que ser ambas cosas, es decir, un <em>filósofo</em>...</p>
<p>4. "Toda verdad es simple" ¿No es esto una mentira al cuadrado?</p>
<p>5. Que quede dicho de una vez por todas: hay muchas cosas que <em>no</em> quiero saber. La sabiduría marca unos límites incluso al conocimiento.</p>
<p>6. Donde mejor nos recuperamos de nuestra antinaturaleza, de nuestra espiritualidad es en nuestra naturaleza salvaje...</p>
<p>7. ¿Es el hombre tan sólo un error de Dios? ¿O es Dios tan sólo un error del hombre?</p>
<p>8. De la <em>escuela de guerra de la vida</em>: lo que no me mata me hace más fuerte.</p>
<p>9. Ayúdate a ti mismo, y entonces te ayudarán también los demás. Principio del amor al prójimo.</p>
<p>10. ¡No seamos cobardes con nuestros actos, ni los rechacemos después de realizados! El remordimiento de conciencia es algo indecoroso.</p>
</div>
<div><a title="Friedrich Wilhelm Nietzsche en la Wikipedia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Friedrich_Wilhelm_Nietzsche">Friedrich Wilhelm Nietzsche</a></div>]]></description>
      </item>
      
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       <link>http://www.bitacora.davidesperalta.com/las-flores-del-mal-xix/</link>
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       <pubDate>Sun, 22 Jun 2008 01:33:30 +0200</pubDate>
       <title><![CDATA[ Las flores del mal XIX ]]></title>
       <description><![CDATA[<div class="entrycite">
<p><strong>El frasco</strong></p>
<p>Perfumes hay, tan intensos, que todo recipiente<br /> es poroso. Diríase que hasta el vidrio traspasan.<br /> Al abrir uno de esos cofres de Oriente<br /> cuya cerradura gime y rechina a gritos,</p>
<p>o algún armario de una casa desierta<br /> que huele a siglos, con olor de tiempo polvoriento,<br /> hállase a veces un frasco viejo con recuerdos<br /> y del que brotan, con vida, almas reaparecidas.</p>
<p>Mil ideas dormían, fúnebres crisálidas,<br /> y suaves palpitaban en densas tinieblas,<br /> pero sus alas se desplegaban y alzaban el vuelo,<br /> teñinas de azul, satinadas de rosa, bañadas en oro.</p>
<p>Tal es el recuerdo embriagante que en el aire<br /> turbio revolotea; los ojos se cierran; el Vértigo<br /> se apodera del alma vencida y con fuerza la empuja<br /> a un abismo ensombrecido por miasmas humanos.</p>
<p>La derriba al borde del milenario abismo, allí<br /> donde cual Lázaro pestilente que su sudario desgarra,<br /> y en su despertar, se mueve el cadáver espectral<br /> de un amor antiguo, pasado, grato y sepulcral.</p>
<p>Igualmente, al borrárseme un día de la memoria<br /> de los hombres, al arrojárseme al fondo helado,<br /> decrépito, polvoriento, sucio, abyecto, viscoso, rajado,</p>
<p>¡tu ataúd entonces seré, amable pestilencia!,<br /> y también testigo de tu fuerza y de tu violencia.<br /> ¡Delicioso veneno que los ángeles prepararon! ¡Licor<br /> que me roe, ay vida y muerte de mi corazón!</p>
</div>
<div><a title="Charles Baudelaire en la Wikipedia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Baudelaire">Charles Baudelaire</a></div>]]></description>
      </item>
      
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       <link>http://www.bitacora.davidesperalta.com/las-flores-del-mal-xviii/</link>
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       <pubDate>Tue, 13 May 2008 11:13:34 +0200</pubDate>
       <title><![CDATA[ Las flores del mal XVIII ]]></title>
       <description><![CDATA[<div class="entrycite">
<p><strong>El examen de medianoche</strong></p>
<p>El reloj de pared, al dar las doce,<br /> con ironía nos invita<br /> a recordar cómo usamos<br /> este día que se aleja:<br /> -Hoy, fecha fatídica,<br /> viernes y trece, pese a<br /> cuanto sabemos, hemos vivido<br /> como un herético;</p>
<p>hemos blasfemado sobre Jesús,<br /> ¡el más indiscutible de los Dioses!;<br /> y como parásito en la mesa<br /> de algún Creso repugnante,<br /> por complacer al hombre brutal,<br /> digno vasallo de los Demonios,<br /> hemos insultado cuanto amamos,<br /> hemos halagado cuanto nos asquea;</p>
<p>servil verdugo, hemos afligido<br /> al débil que sin razón se desprecia;<br /> hemos saludado a la gran Tontería,<br /> la que tiene testuz de toro;<br /> hemos besado a la Materia estúpida<br /> con intensa devoción, y<br /> hemos alabado la luz mortecina<br /> de lo vil y putrefacto.</p>
<p>También, y por diluir<br /> al vértigo en el delirio, como<br /> sacerdote orgulloso de la Lira<br /> cuyo honor es proclamar<br /> la embriaguez de lo fúnebre,<br /> ¡sin sed ni hambre comimos y bebimos!...<br /> -¡Apaguemos la luz, pronto,<br /> escondámonos en las tinieblas!</p>
</div>
<div><a title="Charles Baudelaire en la Wikipedia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Baudelaire">Charles Baudelaire</a></div>]]></description>
      </item>
      
      <item>
       <link>http://www.bitacora.davidesperalta.com/contribucion-a-la-genealogia-de-la-moral-ii/</link>
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       <pubDate>Wed, 30 Apr 2008 06:04:29 +0200</pubDate>
       <title><![CDATA[ Contribución a la genealogía de la moral II ]]></title>
       <description><![CDATA[<div class="entrycite">
<p><strong>Prólogo</strong></p>
<p>(...) Fuera de esto, ¿existe alguien que se preocupe seriamente de lo que concierne a la vida y a lo que hemos llamado sus "acontecimientos"? ¿Quién tiene tiempo para preocuparse de ello? Temo mucho que para tales asuntos no nos hallemos nunca verdaderamente en "nuestro centro"; no ponemos en ellos, ni nuestro corazón, ni aun nuestra atención. Antes bien -al igual que un hombre divinamente distraído, absorto en sí mismo, en cuyos oídos acaban de sonar con fuerza las doce campanadas del reloj, exclama despertándose sobresaltado: "¿Qué hora acaba de dar?"-, del mismo modo nosotros nos frotamos de tanto en tanto los oídos, <em>cuando ya no es tiempo</em>, y nos preguntamos, asombrados y confusos: "¿Qué nos ha sucedido?" Mejor dicho: "¿Qué somos nosotros en último análisis?" Y hacemos un inmediato recuento de los doce golpes del reloj -todavía vibrantes-, de nuestro pasado, de nuestra vida, de nuestro <em>ser</em> -¡ay!-, y nos equivocamos en nuestra cuenta... Es que, de un modo fatal, permanecemos ajenos a nosotros mismos, no nos comprendemos; es preciso que nos confundamos con los demás, estamos eternamente condenados a obedecer a esta ley: "Cada uno es el más extraño para sí mismo"; con respecto a nosotros mismos, no somos de los que "buscan el conocimiento..."</p>
</div>
<div><a title="Friedrich Wilhelm  Nietzsche en la Wikipedia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Friedrich_Wilhelm_Nietzsche">Friedrich Wilhelm Nietzsche</a></div>]]></description>
      </item>
      
      <item>
       <link>http://www.bitacora.davidesperalta.com/las-flores-del-mal-xvii/</link>
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       <pubDate>Fri, 25 Apr 2008 07:32:47 +0200</pubDate>
       <title><![CDATA[ Las flores del mal XVII ]]></title>
       <description><![CDATA[<div class="entrycite">
<p><strong>Las metamorfosis del vampiro</strong></p>
<p>La mujer, con toda su naturalidad,<br /> como serpiente sobre ascuas, y deleitándose<br /> y frotándose los senos con las ballenas del corsé, de su boca<br /> de fresa exhalaba palabras impregnadas de almizcle: <br /> -"Tengo húmedos los labios, y conozco la ciencia<br /> que echa a perder en un lecho a la conciencia.<br /> Todos los llantos seco en mis pechos triunfantes,<br /> y a los viejos hago reír con risa de niños.<br /> ¡Para quien me ve desnuda y sin velo, yo suplo<br /> a la luna y al sol, al cielo y a las estrellas!<br /> Así es, querido sabio, tan docta soy en voluptuosidades<br /> cuando en mis brazos temidos aprisiono a un hombre,<br /> o al abandonar a los mordiscos mi busto,<br /> tan trémula y libertina, tan frágil y robusta soy<br /> que en estos colchones que de emoción se desmayan,<br /> ¡hasta los ángeles impotentes por mí se condenarían!"</p>
<p>Cuando de los huesos toda la médula me sacó,<br /> y al volverme, lánguidamente, hacia ella, para<br /> rendirle un beso de amor, ¡sólo hallé<br /> un odre de flancos viscosos y llenos de pus!<br /> En mi frío horror, cerré los ojos, y<br /> al abrirlos ante una luz vivísima,<br /> junto a mí, en lugar del muñeco poderoso<br /> que parecía estar saciado de sangre, sólo vi<br /> despojos de esqueleto en su temblor confuso,<br /> y de allí surgían gritos como los de una veleta<br /> o de un rótulo, en la punta de una varilla de hierro<br /> que balancea el viento en las noches de invierno.</p>
</div>
<div><a title="Charles Baudelaire en la Wikipedia" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Charles_Baudelaire">Charles Baudelaire</a></div>]]></description>
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