Señor Cerezo, hace poco he tenido la oportunidad de escuchar una entrevista a su persona en el programa Hoy por Hoy de la Cadena Ser, cadena de radio española conocida de todos. En ella tildaba de ladrones a las personas que hacemos uso de Internet para compartir todo tipo de cultura, fundamentalmente música y cine, pero, también libros y todo tipo de material que pueda ser digitalizable, y, por tanto, susceptible de compartirse utilizando Internet, por ejemplo.
Desde mi más sincera ignorancia: ¿De verdad, señor Cerezo, que usted estaría dispuesto a quitar la conexión a Internet (la "licencia", dice usted, literalmente) a toda aquella persona que, gracias a la misma, haya conocido a Mozart, escuchado a Beethoven, aprendido con Carl Sagan, tarareado con Neil Young, visto a Stanley Kubrick, Alfred Hitchcock, Luis Buñuel, a tantos y tantos otros artistas, señor Cerezo, que, de otro modo, de ninguna manera hubiera podido disfrutar? ¿De verdad quitaría la "licencia" de Internet a alguien? ¿Le privaría de toda esa cultura?
Sólo le caben tres posibles respuestas: Sí, no, y, con matices. Si dice usted que sí, no sólo demuestra usted no estar en este mundo, es decir, limitarse al suyo propio y a sus intereses, sino que es usted un verdadero cabrón, señor Cerezo, con todos mis respetos, es usted un cabronazo como la copa de un baobab, que es como un pino enorme, señor Cerezo. Usted no sólo estaría mirando únicamente por usted, y otros como usted, en caso de responder que sí a la cuestión que le planteo, es que estaría ignorando al resto.
Suponiendo que a la cuestión que le planteo respondiera usted que no, entonces no tengo nada más que decirle a usted, señor Cerezo. Pero, como no quiero acabar tan pronto, vamos a suponer que usted dice que sí, que dejaría a millones de personas en su incultura, con tal de ganarse otro milloncejo al año, pero, que, le pone matices a la cosa. Pues bien, entonces vuelvo a decir que es usted un cabrón, pero esta vez voy a ser más preciso y me remito a la R.A.E.: (Del aum. de cabra) 1. adj. coloq. Dicho de una persona, de un animal o de una cosa: Que hace malas pasadas o resulta molesto. U. t. c. s.
Y es que no se puede plantear un asunto así, ¡nada menos que dejar sin cultivar la mente de millones y millones de personas!, ese asunto, sencillamente, no debería plantearse. Ya sé, ya sé que las vacunas de X enfermedad se descubrieron hace tantos años como años llevan sin recibirlas millones de personas en el mundo. Ya sé que este mundo es una puta mierda, en muchos sentidos, pero, señor Cerezo, ¿entonces usted es de los que empuja para abajo? ¿quiere usted que esta puta mierda de mundo sea aún peor? Lo quiere usted, señor Cerezo, mientras a usted no le salpique.
Pero sepa que le salpica, señor Cerezo, lo crea o no. La mierda de este mundo le salpica a la cara y no tiene más remedio que aceptarlo. Y si en lugar de ensuciar más y ensuciarse entre tanto, se propusiera buscar modelos de negocio alternativos, cada vez más viejos, por otro lado, o al menos reconocer que la cultura que conforme a un ser humano (solo a un ser humano), es mucho más importante que su milloncejo de mierda, señor Cerezo, entonces, dejaría de ser un cabrón, y pasaría a ser uno más en la nave, ¿comprende? Uno más, ni más ni menos.
Iba a terminar despidiéndome con un escupitajo a su persona, y otro para la Cadena Ser, ese adalid de la libertad de los que la tienen, realmente. Pero, qué quiere que le diga, tampoco quiero ponerme a su altura. Quiero que piense en lo que le he dicho, no porque lo piense usted, sino porque lo pienso yo, y porque como yo lo piensan millones de personas, que acaso no sean tan dóciles ni estén tan agilipolladas como usted y la panda de cuatreros que tiene por amigos quiere pensar. Más vale que si tratan de hacer algo (malo) lo hagan pronto, porque sino le auguro un futuro nada prometedor en lo que se refiere a su intento. Amén.
Esa carta debería recibirla también otros muchísimos "señores Cerezo". Es lo de siempre, que el "populacho" no sepa, que siga en la ignorancia e incultura más profunda, de esa manera son (somos) más dominables, causamos menos problemas, nos limitamos a sobrevivir y a acatar las órdenes de "los de arriba", hasta que la muerte nos llegue, sólo somos mano de obra barata para mantenerlos a ellos y... no sigo, no quiero pasarme el día irritado.
Saluditos.
Creo que tienen la batalla perdida. Luchan contra lo inevitable. Cada vez será más y más fácil compartir más y más información. Para bien y para mal.
Puede ser, pero, estos piensan morir matando...