Hoy, 21 de enero, entramos en el solsticio de verano en el trópico de Cáncer. Vamos, eso es lo que reza el diccionario: "1. m. Astr. Época en que el Sol se halla en uno de los dos trópicos, lo cual sucede del 21 al 22 de junio para el de Cáncer, y del 21 al 22 de diciembre para el de Capricornio." El diccionario es un buen lugar al que recurrir para copiar y pegar, y además suele ofrecerte alguna que otra curiosidad. Pero, lo que yo quería comunicar no tiene nada que ver con cabras ni cuernos, sino con el sol... el sol abrasador del verano que ya está aquí... ¡arrepentíos!
El verano de Madrid es el peor verano que uno pueda imaginar. Corrigo. El verano de Madrid, si no te queda más remedio, es el peor verano que uno pueda imaginar, ¡es como estar en el mismísimo infierno! En Madrid, en agosto, en plena canícula, aquí no queda ni Sabina ni nadie. Hay gente, que todavía prefiere engañarse pensando que en Madrid se está mejor en agosto, porque hay menos gente. ¡Menos gente, dicen! ¡No queda ni el tato! Hasta la mismísima Cibeles se por ahí, a la sierra, por lo menos, al fresquito, como está mandado.
Bueno. No. No está mandado, pero, ¿vas a decir que algo así no tenían que recomendarlo los médicos? En algunas lecturas viejas, los médicos recomendaban a sus pacientes que hicieran este viaje a un balneario, un recorrido por la Suiza de los Alpes, en fin, cuando los médicos no los tenían sino ricos a los que era posible recomendarles cualquier cosa, que pudieran pagar. Hoy, que al menos aquí la medicina está más o menos repartida equitativamente, los médicos no pueden recomendar este tipo de cosas. ¿Quién podría pagárselas?
Ricos sigue habiendo, así que supongo que a ellos los médicos (que no sé hasta qué punto serán los mismos que los de los pobres) sí que les recomiendan huir de Madrid en cuanto empieza a asomar demasiado Lorenzo por el horizonte. ¡Pero vamos! ¿Quién no ha soñado alguna vez vivir una eterna primavera dedicándose a perseguirla alrededor del mundo? Pero, sea como sea, algunos nos vamos a tener que quedar en Madrid también este verano, que empieza hoy, con su correspondiente solsticio y todo, oyes. ¡Arrepentíos!