Tengo que reconocerlo. La primera vez que oí acerca de la película El sexto sentido (The Sixth Sense) tuve que decirme a mí mismo algo parecido a "Otra más de Bruce Willis". Sí; tengo que reconocer que no era justo con este hombre, porque, después de todo, ha hecho algunas películas que no están mal del todo. Esta de El sexto sentido, por ejemplo. Qué equivocado estaba.
No sé si será una obra maestra, yo no entiendo de obras maestras, en ocasiones veo muchas, demasiadas obras maestras, o pocas, muy pocas. Lo que sí sé decir es que, si el objetivo último de una película es ser vista, entonces El sexto sentido no sólo ha conseguido su objetivo, sino que, es una película que tiene el segundo visionado, por decirlo así, prácticamente garantizado.
Si no has visto la película, si no te la han contado, es casi seguro que cuando termine, quieras volver a verla, porque, ni tú mismo creerás lo que has estado viendo... pero, lejos de sentirte engañado, simplemente, podrás pensar que hay algo que falla, que algo no está bien, desde luego estarás desconcertado, al final de la película. Pero nadie te ha engañado, como comprobarás cuando vuelvas a verla.
Leyendo las críticas no hay duda alguna: El sexto sentido es una película con un final impactante, pero no sólo, sino que toda ella es una buena película: consigue asustar, mantiene el misterio, avanza sutil y eficazmente, en fin, si decimos que esta película hay que verla dos veces, que quede claro que no queremos decir con ello que alguna de las dos veces es peor que la otra. Todo lo contrario.
Por eso creo que, si esta película no es una obra maestra, es, desde luego, una película que va más allá que muchas otras, que impele a verla de nuevo, lo que no es poco, cuando estamos hartos de películas que gusto daría dejarlas de ver, y a veces se dejan de ver, definitivamente, porque no hay quien las aguante. El sexto sentido es lo suficientemente inteligente como para evitar con creces esta terrible situación.